¿Nuestro dolor habla?

Antes que nada, es importante mencionar que, cada experiencia de duelo a la que nos enfrentamos es diferente y nos afecta de diferentes maneras. De igual forma, no es similar a la de otras personas. Nuestra reacción y formas de expresar el dolor que vivimos, están influenciadas por nuestra educación, personalidad, cultura y experiencias pasadas. Casi todo lo que experimentamos en las primeras etapas del duelo son completamente normal.

¿Cuáles son los síntomas y las formas de expresión de duelo que tenemos?

La primera forma de expresar el duelo es la Social, donde suelen haber una serie de manifestaciones externas; la más común es el luto, que en los países occidentales puede ser desde el funeral, el entierro y el uso de alguna ropa específica; el luto es una expresión cultural. También nos podemos sentir separados de los demás, aislarnos del contacto social y comportarnos de maneras que no son normales a lo que acostumbrábamos a ser o hacer.
El duelo, también se puede exteriorizar principalmente con síntomas Emocionales, que incluyen los sentimientos de tristeza y anhelo. Todos estos síntomas son considerados como "normales" en estos momentos, no hay que olvidar que para poder llevar a cabo una buena elaboración y superación de nuestro duelo, no se aconseja huir de esas sensaciones de dolor; al contrario, las tenemos que vivir, pues no se pueden enfrentar y superar si no se conquistan. Lo contrario a estas emociones, sería la negación de la pérdida, lo que nos llevaría a comportamientos desadaptativos que trastornarían dañinamente nuestro modo de vida y nos harían caer en un círculo vicioso de experiencias autodestructivas, alcoholismo, depresión, entre otras, pero enunciaremos los más comunes: frustración, incredulidad, enojo, ansiedad, irritabilidad, tristeza, confusión, negación, desesperación, sentimientos de vacío, sentimientos de culpa, sentimientos de soledad, estado de shock, preocupación, angustia, ataques de pánico.
A menudo pensamos que el duelo es un proceso estrictamente emocional, pero la verdad es que es un proceso que a menudo implica problemas Fisiológicos, donde existen alteraciones en nuestro cuerpo como lo son: ganas incontrolables de llorar, alteración del sueño, alteración del apetito, pérdida de peso, molestias estomacales, nauseas, pérdida del cabello, inquietud, mareos, dolor de cabeza, palpitaciones, taquicardia, presión alta, opresión en el pecho, sensación de nudo en la garganta, cansancio, fatiga, debilidad, falta de aire, interrupción del ciclo menstrual en mujeres, alucinaciones auditivas o visuales, dolores musculares y articulares.
Por último tenemos las expresiones Espirituales. Incluyen la cuestión de la pérdida, el propósito del duelo y el sufrimiento; así como el propósito de la vida y el significado de la muerte. También se llega a cuestionar sobre la existencia de Dios o la vida después de la muerte.

TIPOS DE DUELO

El duelo es un proceso psicológico, que puede llegar a convertirse en una enfermedad si su elaboración no es la correcta. Se pueden definir tres tipos de duelo:

1. Duelo Normal: es el que afecta a la mayor parte de las personas ante alguna pérdida y los síntomas que se presentan comienzan a desaparecer gradualmente, cuando la persona logra adaptarse ante este gran cambio en su vida.
2. Duelo Bloqueado: se niega completamente la realidad de la pérdida, se evita el procesamiento de las emociones y existe un bloqueo emocional y cognitivo que se manifiesta a través de diferentes conductas.
3. Duelo Patológico: se presenta cuando los síntomas generados ante una pérdida se han llevado a cabo por un tiempo prolongado, con mayor intensidad o la reacción ante la pérdida se ha retrasado. Esto puede representar un riesgo para la salud, porque se llega a convertir en depresión.

La depresión, no desaparece con el tiempo y no se tiene consciencia de lo que está ocurriendo; por lo que no se puede llevar a cabo la elaboración correcta de los sentimientos que terminan por ayudarnos a resolver este proceso. Se corre el riesgo de que la depresión se vuelva crónica si no se trata a tiempo. El duelo patológico, es como estar en un estado de aflicción constante e intensificada que no permite nuestra recuperación.
El saber reconocer nuestras emociones, nos ayuda a saber cómo manejarlas de forma más asertiva. Uno nunca está preparado para enfrentarse ante alguna pérdida, por esto es que a veces no sabemos cómo reaccionar; pero el hacerles frente a todas estas emociones, nos ayudarán a llevar a cabo un duelo normal y de la mejor manera posible. El dolor de cada pérdida se transforma y nos transforma.
Si sentimos, que no podemos salir solos adelante, buscar ayuda es lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos y los que nos rodean. Debemos vivir cada una de estas emociones, pero no permitamos que ellas tomen el control de nuestra vida. Solo nosotros sabemos el tiempo que vamos a requerir para ir superando cada una de ellas.
Recuerda, no estás solo, estamos aquí para ayudarte.

PSIC. KARO BARRERA
www.psicologiaentuidioma.online

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13-06-2021